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Raid por Marruecos 2017

Por Jaime Goyoaga el 19 noviembre, 2018 en Viajes por Marruecos
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Este viaje a Marruecos surgió del grupo con los que suelo salir de ruta con las motos trail aunque nunca había ido a Marruecos con ellos. La fecha elegida fue el puente de diciembre de 2017, del 1 al 10.

A diferencia de otros viajes, yo me apunte a última hora por lo que no organicé nada, bueno los tracks junto con Gonzalo de Viajes Ubuntu, porque ruta lo que se dice ruta no había a tres semanas de irnos. Acababa de estar en Marruecos en la Panáfrica Rally hacía poco más de un mes y también en Semana Santa con mi chica en moto por el Norte de Marruecos y la verdad, hacía tiempo que necesitaba un viaje de este tipo, con amigos, motos trail, sin prisas, sin agobios y sin obligaciones así que como me quedaban unos días libres, a escasas tres semanas decidí apuntarme, gran decisión porque fue uno de los viajes a Marruecos y uno de los que me lo he pasado mejor, con mucha moto, madrugones, kilometradas y averías.. Marruecos.

En fin, voy a dejar la introducción y voy a contaros el viaje.

En este viaje nos juntamos unos cuantos, Luis (Suzuki DRZ), Freeman (Yamaha WR 450), Vidal (Honda XR 400), Jorquer (Honda XR 400), Gon (Honda XR 400), Traper (Yamaha WR 450), Marcelo (KTM 530) y yo (KTM 950). Nos organizamos para bajar desde Madrid en coche de dos en dos hasta Almeria, donde dejamos los coches en un camping el resto de la semana.

Gonzalo y Yo bajamos juntos, quedamos después de trabajar el viernes, teníamos las motos cargadas en el remolque y salimos sin prisa pero sin pausa. Llegamos a Almeria, nos cambiamos, tratamos de arrancar la XR durante un rato y listos. Algunos estuvieron a punto de no llegar como Traper y Jorquer, que les fallo el turbo del coche nada más salir de Madrid, pero llegaron.

Teniendo todo listo nos fuimos al puerto donde ya teníamos los billetes comprados, cenamos algo y embarcamos sobre las 12 y listo, rumbo a Marruecos una vez más. En el Ferry no hubo tiempo para mucho, algunos se quedaron tomando copas pero otros nos fuimos a descansar.

Ah, se me olvidaba. La ruta que preparamos fue Melilla, Boudnib, Merzouga, Tafraoute Sidi Ali, Tazzarine, Jbel Saghro, Tinerhir, Erfoud, y vuelta. Una ruta que aunque parezca de lo más usual, tuvo modificaciones, aventurillas y muchos tracks nuevos.

 

Día 1: De Melilla a Houtat el Haj.

El sábado amaneció soleado pero con frío, mucho frío. Sobre las 8 atracó el barco en Melilla, nos vestimos rápidamente y bajamos a la bodega, cargamos los bártulos en las motos, los atamos bien y salimos. Más o menos, ya que Traper casi no sale porque no le arrancaba la moto.

Bajamos del barco, recorrimos la distancia entre el puerto de Melilla y la frontera con Marruecos y nos dispusimos a pasar. La verdad es que nos saltamos toda la cola de coches, que era enorme, pero bueno, somos motos se nota menos y teníamos ya todos los papeles listos para sellar.

No tardamos mucho y ya estábamos en Nador, ciudad fronteriza con Marruecos donde fuimos a desayunar algo rápido, que en realidad de rápido tuvo poco. En ese mismo sitio nos cambiaron euros a dirhams pero como eran grandes cantidades se fueron a por más dirhams con nuestro dinero y tardaron un montón en venir. Preocupación cero, porque sabíamos que no había problema, pero se hizo esperar más de la cuenta y teníamos por delante un día muy largo.

Nuestro objetivo para ese día era llegar al menos a Boudnib, donde está el camping de François pero lo cierto es que ni nos acercamos al destino.

Al fin, sobre las 11 de la mañana, repostados y con dinero salimos rumbo Guercif, pero no llegamos a salir de Nador y la Yamaha WR de Traper empezó a gotear agua por el radiador. Resulta que le habían hecho un pequeño poro en el radiador al montar el depósito grande.

Traper estaba entre unas cosas y otras casi se da la vuelta, pero al final compraron un tapaporos, y por fin salimos.

Teníamos que avanzar lo máximo posible hacia el Sur sin liarnos por el Norte. En este tramo cada uno iba a su ritmo pero a los pocos kilómetros nos fuimos juntando en el arcén del frío que hacía a ponernos más ropa de abrigo. Íbamos como cebollas y aún así hacía mucho frío.

Llegamos a Guercif más o menos a las 13.30 y sabiendo que aún nos quedaba mucha ruta por delante repostamos y continuamos. Era bastante arriesgado y sabíamos que teníamos que darnos prisa o se nos echaría la noche encima. Empezamos a subir al plató de Rekkam sobre las 14.30. No había otra opción, la carretera no era una alternativa y quedarnos en Guercif tan pronto no tenía sentido. Si se hacía de noche sería los últimos kilómetros por lo que decidimos cruzar los dedos y seguir. Si se hace de noche en el Plateau tampoco es tan grabe en circunstancias normales pero es que ese día era especialmente frío.

Aproximadamente después de 130 kilómetros de campo por el plató de Rekkam, llegamos a la primera vía de escape del Plateau. Eran las 17.45h y teníamos que tomar una decisión, o seguir hasta Annoual y luego buscar un alojamiento ya que nos quedaba muy poco tiempo de luz o salir del Plateau por la “carretera amarilla” hacia el Oeste  que nos llevaría a la carretera principal por Outat el Haj. Decidimos que esto sería lo mejor, lo más rápido y seguro.

Pues no. Debido al desconocimiento de esa pista y a pesar de estar marcada a escasos kilómetros de donde estábamos como vía amarilla que puede estar asfaltado o puede ser pista en buen estado, resulto ser una mierda de pista, hablando claro, divertida por supuesto, pero no a esas horas en las que precisamente buscábamos justo lo contrario. Bastante rota, con el sol completamente de cara, al menos los pocos minutos que tardo en ponerse y muy revirada.

Como digo, tardo poco en ponerse el Sol y la noche nos cogió. Poco a poco los kilómetros iban pasando y la noche se iba haciendo más y más cerrada. Al rato nos dimos cuenta que eso no iba a mejorar pero las cartas estaban echadas, no había vuelta atrás.

Entre unas cosas y otras tardamos dos horas y media en llegar en las que Jorquer se quedó sin luz, Traper iba un poco lento y casi se despeña a la entrada del pueblo en una zanja,  etc, aún así, lo pasamos muy bien, lo mejor del día, eso si, si hubiéramos seguido nuestro track, bien conocido, habríamos salido en una hora o menos del Plateau de Rekkam. Solo nos quedaba la parte final que es más rápida, pero Marruecos es así y de ese error sacamos dos nuevas rutas.

Al llegar a Ouat el Haj, repostamos y luego buscamos un hotel o sitio para dormir, el frío empezaba a hacer mella y queríamos descansar.

Encontramos un hotelito, si se puede llamar así, en realidad, lo único que había en el pueblo y después de descargar todo, elegir las habitaciones, a cada cual peor, bajamos a cenar. La habitación de Traper y Jorquera olía a cloaca, la nuestra no tenía ventana, o si la tenía no tenía cristal, el caso es que hacía un frío letal, pero al menos la cena estuvo bien, supongo, porque ya se sabe, con hambre todo sabe bien.

Fue una noche de esas para olvidar, de dormir en saco, no tocar nada de fuera de el, 2 mantas por encima, dormir vestidos y pasar mucho frío.

 

Día 2: De Outat el Haj a Hassilabied (Merzouga).

El segundo día de nuevo amaneció frío, escarchado y con mucho sol. Durante el desayuno estuvimos hablando con dos chicos que estaban preparando la ruta y roadbook de la siguiente edición del Panda Raid, de hecho iban en un Panda. Les preguntamos que por donde podíamos tirar ya que no queríamos desandar lo de la noche anterior y no teníamos tracks de esa zona. Aunque nos dijeron más o menos por donde podíamos ir, al final fuimos tirando del GPS hasta Talsint, primero por llanuras inmensas y rápidas, con pistas de muy buen firme y después por pistas, oueds y pueblitos, más rotas, reviradas y divertidas. Un gran descubrimiento y buena alternativa para los que salen tarde de Melilla o simplemente lo que están aburridos de las monótonas llanuras del Rekkam.

 

Finalmente llegamos a Talsint, donde continuamos por carretera hasta Beni Tajite. Allí donde repostamos, Ya eran las 12.30h y decidimos tomar un tentenpie en plena calle. Después continuamos por la pista, que ahora es realmente una autopista, hacia Tazougart.

Allí cogimos la carretera hacia Boudnib para volver coger las pistas hacia Erfoud, más o menos nuestro destino. Íbamos muy bien de tiempo y sin embargo, llegó un nuevo imprevisto. Parte del grupo tardaba mucho en llegar y resultó que el mouse trasero de Marcelo había llegado a su fin con poco más de 600 kilómetros.

El mouse estaba como una cámara pinchada, lo quitó sin mayor problema y puso una cámara. Mientras tanto, el resto esperábamos junto al camping de Boudnib, unos haciendo fotos, otros grabando algún vídeo y otros sugestionándose con los mouses.

Tanta sugestión que Luis y Vidal se pusieron a mirar los suyos, comprados de la misma marca y en el mismo momento y para sorpresa de todos, estaban igual, de hecho el de Luis a nada que dio un poco de gas, destalonó. El de Vidal estaba un poco mejor pero como iban a llamar a la grúa mejor subir las dos motos a Erfoud y allí cambiar. En realidad tenían ganas de cervecitas frías en el camping de Boudnib mientras llegaba la grúa.

Vidal y Luis se quedaron allí y el resto Seguimos a Erfoud, donde nos encontraríamos de nuevo con ellos.

La tarde Avanzaba pero íbamos bien de tiempo y finalmente llegamos a Erfoud con el sol de cara que nos incomodaba bastante, pero sin problema.

Vidal y Luis aún no habían llegado a Erfoud y nos fuimos a Hassilabied (pequeño pueblo junto a Merzouga) por carretera, justo había caído el sol y teníamos que buscar alojamiento.

Por cierto en la foto no se aprecia pero la instantánea fue espectacular.

Una vez en Hassilabied fuimos a Ali el Cojo, que estaba completo, y nos dijeron que fuéramos al de su cuñado, donde si había sitio, el Auberge La Source, que no tiene absolutamente nada que envidiar, por cierto, en Ali El cojo estaba el Himoinsa Team al completo preparando el próximo Dakar.

Esa noche no dió mucho más de si, nos duchamos, cenamos, nos arrejuntamos en la chimenea porque hacía bastante frío y nos fuimos a dormir. El día siguiente teníamos por delante dunas y arena.

 

Día 3: De Merzouga a Tafraoute Sidi Ali.

El tercer día nos levantamos, desayunamos como campeones, y nos fuimos un rato a hacer dunas, dar una vuelta y volver, por supuesto sin equipaje ni nada. Yo la verdad que estaba saturado de arena, la 950 pesa bastante. se hace respetar y agota, además hacía poco más de un mes ya había tenido suficiente y despues de las dunas teníamos la etapa de verdad. Aún así solo subimos Freeman y yo a las dunas grandes. Fue divertido fue ver a Jorquer intentando subir por la cara difícil de la duna, por donde había subido mi 950 en modo full gas y que el después de 4 intentos con la Xr no pudo, además creo que esos intentos marcaron el destino de la pobre Honda XR, pero eso lo cuento más abajo.

Después de un buen rato en las dunas, volvimos al hotel donde nos terminamos de vestir, chaqueta y esas cosas. Cargamos los bártulos y nos fuimos a la gasolinera de Merzouga donde nos encontramos a Farreti.

Fue muy gracioso cuando Luis por desconocimiento le preguntó a Farreti si este iba a ser su primer Dakar.

Después de repostar seguimos nuestra ruta por la pista que hay junto a la gasolinera de Merzouga rumbo Oeste hacia Tafraoute Sidi Ali.

La etapa de este día se presentaba como una de las etapas reina del viaje, preparamos la ruta a partir de un montón de tracks por los mejores lugares de la zona, aprovechamos algunas partes de un par de etapas de la Panáfrica que me habían gustado especialmente y también otros de nueva cosecha.

Además debido a una pérdida de Luis, decidimos improvisar por un tramo más directo a la ciudad perdida que está un poco más arriba del paso de Ramlia.

Aún no entendemos como perdimos a Luis, dice que el va navegando a pesar de que va el último de la fila de 8 motos. Yo me fui a buscarle varios kilómetros en otra dirección, otros retrocedieron otros kilómetros a ver si le veían y resulto que había tirado por otro lado. Mientras, el resto del grupo se quedo a la sombra echándose unas risas.

despues de recuperar a Luis, continuamos y llegamos hasta la la Ciudad Perdida donde paramos a tomar unas barritas, descansar, hacer unas fotos y subir a verla. Yo la verdad que aunque había pasado en un par de ocasiones, nunca había parado y siempre había tenido ganas. Es realmente grande y no me puedo imaginar como fue ahí la vida. Es un lugar realmente árido, encaramado en una loma y sus construcciones nada tienen que ver al resto, con muros de piedra en vez de adobe. Si no fuera por el entorno, en mitad del desierto, podría parecer un antiguo pueblo abandonado de España.

A partir de la aquí solo nos quedaba cruzar el Oued, que tiene su dificultad si no tienes mucha experiencia o no lo conoces, sobre todo a esas horas en las que la arena está más blanda de lo normal. Luego cruzar por un paso hasta la hamada que lleva a Rissani pero en vez de subir hacia el Norte, bajaríamos hacia Lac Maider, por el portal de Belén.

Decidimos hacer dos grupos para ir un poco más ligeros y no ir esperando. Primero los que tenían menos experiencia en arena que salieron antes mientras “los experimentados” Jorquer y Gonzalo, arrancaban las XR, que ya empezaban a dar buenos síntomas de cansancio, ellos no, las XR. Después del Oued nos reuniríamos y ya continuaríamos todos juntos.

En el segundo grupo nos quedamos, como digo, Jorquer, Gonzalo y yo. Según empezamos a cruzar yo fui primero y después de un rato paré a esperar. No venían, escuche un acelerón y luego un joder! en algo parecido a euskera. Dí la vuelta, deshice lo andado y me encontré a Gonzalo con la moto volcada, una maneta de freno rota y a Jorquer ayudándole a levantarla, por supuesto sin parar su XR no fuera a tener que arrancarla luego.

La XR de Gonzalose ahogó pero al final arrancó aunque ya le había desfondado y hacía mucho calor. Cruzar el oued le iba a resultar jodido, y optaron por bajar por la pista rumbo Sur hacia Ramlia donde cruzarían por la pista que aunque tiene fesh-fesh no tiene nada que ver al oued. Lo malo es que habíamos quedado en reunirnos a la salida del oued con el resto del grupo y cambiar de ruta sin avisar podía traer problemas así que decidimos que ellos dos tirarían por Ramlia y yo seguiría las huellas del resto del grupo. Luego nos juntaríamos con ello en el Auberge de Marech.

Crucé sin problema siempre tratando de seguir las huellas por las que habían ido ya que si me caía o pasaba algo ellos seguro que volverían sobre sus huellas y nos encontraríamos. Casi a punto de salir, me metí de lleno en una pequeña duna de esas de arena blanda y se me enterró la moto hasta el cubrecarter, me tocó tirarla, arrastrar y sacar los 200 kg que debe pesar cargada y llena, pero al final la saqué, por los pelos, porque no podía, luego continué y me encontré al resto del grupo esperando.

Continuamos y llegamos a la gran hamada que llega hasta el portal de belén, De camino a la hamada nos encontramos un par de coches españoles con problemas, pero poco pudimos ayudarles, ya estaban reparando.

En la hamada nos hicimos las fotos de rigor y nos fuimos a esperar a Gonzalo y Jorquer al Aubergue mientras nos tomábamos una cocacola. Yo me hubiera quedado ahí, habíamos tenido un buen día, era buena hora para aprovechar la tarde en la piscina y hacer fotos, pero estos prefirieron continuar.

Después de descansar lavarnos un poco la cara y decidir continuar, salimos hasta el Auberge Marabout de nuestros amigos Hassan y Hamid, que la verdad está muy bien, tienen cerveza fría y wifi. Antes de eso repostamos de garrafa en Tafraoute Sidi Ali.

En el Marabout hicimos un poco de mantenimiento, básico. Nos tomamos unas cervezas, descansamos, cenamos y nos fuimos a dormir. Bueno algunos se quedaron tomando whiskys, que también tienen, escucharon los tambores, disfrutaron de la hoguera y esas cosas.

 

Día 4: De Tafraoute Sidi Ali a Zagora: puro desierto.

Lo de llamar a esta etapa “puro desierto” fue cosa de Gonzalo y nos echamos buenas risas con aquello aunque parte de razón tenía. Esta ruta la preparó el a partir de los típicos tracks hacia Zagora o Tagounite, por la ruta prohibida. Pero fue diferente y estoy convencido que en parte, algo prohibida ya que fuimos durante muchos kilómetros pegados a la “tierra de nadie” aunque precisamente nadie nos dijo nada, puro desierto.

La mañana del cuarto día amanecimos, desayunamos y nos marchamos. El destino era llegar a Tinerhir vía Tazzarine y cruzando el Jbel Saghro. Saldríamos del Marabout, bajaríamos hacia el Sur rozando la frontera con Argelia para luego dar un giro de 90 grados hacia Tazzarine, atravesar el Jbel Saghro y acabar el día en Tinerhir. Esa era la idea, pero A pocos kilómetros de Tazzarine, la Yamaha WR de Freeman empezó a ir mal. Los rodamientos de dirección empezaron a quedarse agarrotados y no iba nada bien. Decidimos desandar hasta la carretera e ir a Zagora. Estando a unos 60 kilómetros de Zagora por carretera con muchos talleres donde reparar, no tenía sentido.

La ruta fue espectacular, por pistas olvidadas pegadas a la frontera muy poco rodadas, pistas de arena batida por las que suelen circular los vehículos militares y auténticas autopistas de tierra para volar.

A partir de aquí fue donde empezamos a subir rumbo Tazzarine, con alguna perdida por los ríos secos, pero pistas muy rápidas, divertidas y con muchos saltos hasta llegar a la carretera que une zagora con Tafraoute Sidi ali. Cruzamos la carretera y continuamos rumbo Norte hacia Tazzarine, pero a los 20 kilómetros, como dije antes, tuvimos que retroceder y volver a la carretera para ir a Zagora a Reparar una moto donde ya aprovechamos y nos quedamos  a dormir en el Hotel Scirocco.

Finalmente llegamos a Zagora, nos quedamos en el Hotel Scirocco, que ya conocemos de otras veces y Freeman se fue a reparar, el resto a tomar cervezas en el jardín con piscina del hotel y hacer tiempo hasta la hora de cenar.

Luis se quedo con Freeman y curiosamente le ofrecieron unos mouses usados en una etapa del anterior Rally de Marruecos, en buen estado y muy baratos así que se aprovechó que se había quedado sin mouses en la primera etapa y los montó por unos 30 euros. Vidal también se animó y fue a montar otros. Les duraron el resto del viaje sin problema.

 

Día 5: De Zagora a Erfoud por N’Kob, Tinerhir, Artlands y Jorf.

Otro día con buen tiempo y kilómetros inciertos por recorrer. Como el día anterior tuvimos que cambiar nuestro destino, este día no saldríamos de Tinerhir si no de Zagora y nuestro destino no era Tinerhir si no que había que avanzar más. No teníamos pensado volver al punto del día anterior para subir por Tazzarine así que optamos por ir a N’kob cruzando el Saghro por la misma ruta que ya hice en 2016 y de Nkob a Tinerhir por pistas improvisadas. Enlazar con el track que teníamos preparado hasta Tinerhir no era una opción y está era sobre seguro. En Tinerhir, según a que hora llegáramos, veríamos que hacer, habíamos perdido un día y había que recuperar.

Dicho y Hecho, madrugamos, como todos los días, desayunamos, cargamos y nos fuimos. La pista empieza muy cerca del hotel en el que habíamos dormido y rápidamente estábamos haciendo pistas.

La ruta de Tinerhir a Zagora es muy bonita y divertida en su primer tramo hasta N´Kob intercalando desierto, montaña, pistas pedregosas y pistas rápidas. A partir de N’Kob se desciende hasta un bonito cañón para comenzar a ascender hasta la cota más alta, un poco más allá del albergue de Tiza. Luego se vuelve a descender y ya las pistas son más rápidas hasta Tinerhir.

En la siguiente foto ya estamos descendiendo a N’kob y en las que la siguen de nuevo, ascendiendo otra vez y atravesando el Jbel hasta Tinerhir.

Sobre las cuatro de la tarde llegamos a Tinerhir, paramos a repostar, descansar y pensar que hacer. Teníamos que recuperar el tiempo perdido el día anterior y para esto debíamos llegar a Erfoud.

Siendo las 4 de la tarde, con menos de dos horas de luz dividimos el grupo en dos, los que optaron por ir directos por carretera y los que decidimos ir por campo por la ruta que teníamos preparada, que además ya conocía del año anterior, una ruta algo más lenta en un principio pero muy rápida en la última parte, por los landarts.

Dicho y hecho, salimos de Tinerhir por pistas rápidas aunque un poco pedregosas. Acortamos un poco un tramo de pocos kilómetros hasta enlazar con la pista que nos llevaría a directos a Jorf por los Artlands ya que íbamos con el tiempo un poco justo. El último tramo es realmente rápido y además pudimos ir disfrutando de un atardecer realmente espectacular para terminar junto a los Artlands con plena puesta de sol.

En los Artlands nos reunimos para hacer el último tramo juntos, ya que hay que atravesar un pequeño oued con fesh-fesh, además nos quedamos a oscuras y Jorquer no llevaba luz.

Finalmente llegamos a la carretera, se hizo completamente de noche y yo también me quedé sin luz por un corto en mi faro, que casi me deja tirado porque me fundía el fusible general de la moto al intenar dar la luz y entre prueba y prueba me cargue varios fusibles por lo que opté por coger mi frontal e ir sin luz en la moto. Gonzalo no llevaba luz trasera. Para más show, llevé a un tipo hasta Jorf, me puse el frontal parpadeando y montamos un pequeño convoy que era un auténtico show de luces.

Si os pensáis que eso fue todo, no, la moto de Jorquer empezó a sonar realmente mal, un sonido a metálico en la parte alta del motor muy feo, aunque pudo llegar a Erfoud.

Al fin y después de un rato llegamos a Erfoud donde los que habían ido por carretera ya estaban en un hotel a la entrada. Yo fui directo a un taller a que me repararan el corto de la luz, que no fue más que un cable pelado en el casquillo de bombilla, suficiente para fundir el fusible general y dejarme tirado, ya sabéis, esas pequeñas cosas que te pueden arruinar el día. Reparé y me fui directo a repostar y al hotel.

Esa noche cenamos pronto, nos tomamos unas cervezas en el salón del hotel donde había cantante en directo, que menudo espectáculo y nos fuimos pronto a dormir.

El día había sido especialmente largo y cansado.

 

Día 6: De Erfoud a Beni Tajite, con la baja de dos XR.

El día 6 empezó fuerte, error de Jorquer de no haber empezado a solucionar el problema de su moto el día anterior al llegar a Erfoud. La mecánica no se deja nunca para el día siguiente. Desayunamos, fuimos al Garaje Royal donde le dieron la noticia de que su moto estaba KO. Aunque andaba, sonaba muy mal y era mejor no romperla más, además se iba a quedar tirado si o si. Creo que fue por falta de aceite en la parte alta del motor lo que machaco la culata y válvulas. Ya os dije que el primer día le pegó buen tute en la arena y los siguientes  fue poco a poco muriendo hasta la noche anterior que dijo adios, eso si, llegando por su propio pie hasta Erfoud.

El caso es que perdimos mucho tiempo con la gestión y espera de ver si tenía solución y luego con el seguro, lo de siempre, le vacilaba con la asistencia y tras un buen rato de tira y afloja, al final consiguió que le subieran a Nador.

Jorquer se quedó en Erfoud esperando, luego la grúa le subió a Nador donde pasó la noche esperando al resto del grupo.

El resto de la tropa continuó finalmente la ruta. Nuestro destino era intentar llegar al menos a Beni Tajite o Talsint y dormir ahí para afrontar al día siguiente la última etapa hasta Nador No eran muchos kilómetros pero no ganaríamos nada intentando llegar a Guercif, que es el primer lugar con hoteles despues del Plateau de Rekkam.

Hubo algunas perdidas, esperas pero sin incidencias en general. Lo peor, que Luis perdió dos blister de embutido y un chubasquero prestado.

En este cruce de caminos paramos a hacer unas compras. La negociación y regateo fue duro pero llegamos a buen puerto con el vendedor, que estaba ausente.

Después continuamos la ruta, muy rápida, por algún pequeño cañón junto a la frontera con Argelia, luego algún oued llegando a Boudnib.

Todo fue bien, exploramos nuevas rutas in situ, hicimos oueds, pequeños cañones, llegamos a Boudnib e hicimos de nuevo la misma pista hasta Beni Tajite que el segundo día.

La ruta hasta Boudnib fue diferente a la que habíamos hecho el segundo día, pero a partir de Tazougart fue igual.

El paso a Beni Tajite se le atasco a más de uno, está muy roto, pero lo pasamos sin problema.

En la autopista de tierra que hay llegando a Beni Tajite, la XR de Gonzalo, si, la que le dejó medio tirado en la ciudad perdida, también murió, pero murió como una auténtica estrella, yendo a tope por la pista decidió decir adios y el motor paró en seco. En este lugar exactamente en 2014 mi primo Jorge se partió la muñeca en una zanja, aunque todavía no estaba hecha la autopista.

Remolcamos a Gonzalo hasta Beni Tajite, buscamos un alojamiento algo más decente que el hotel que hay junto a la parada de autobuses (que ya caté en 2014 y es penoso). Nos costó varias vueltas por el pueblo pero al final encontramos un “hotel” a las afueras, que nos costó encontrar porque desde luego, pinta de hotel no tiene. Es en verdad la casa de un diputado del gobierno que da alojamiento o algo así.

Es una experiencia porque es una especie de mansión, que se ve que es de alguien con dinero, pero a su manera marroquí, ya sabéis. Un baño con hidromasaje sin agua caliente y todo como sulfatado, un frío gélido en la casa, etc.

Además lo de la cena fue la verdadera experiencia de la noche y es que nos ofrecieron de cenar pero ahí no tenían cocina. Trajeron la cena desde el pueblo, tardaron mucho, llegó fría estábamos helados y… eso. Por lo menos nos consiguieron cerveza, pero es que teníamos tanto frío que no teníamos ni ganas.

Al final nos dejamos de pasar calamidade y nos fuimos a dormir, dentro del saco y con 40 mantas encima.

 

Día 7: De Beni Tajite a Melilla.

El séptimo y último día fue uno de los días más fríos que recuerdo en mis andanzas por Marruecos. Le costó arrancar incluso a mi moto. Amaneció todo helado, las motos tenían una buena capa de escarcha. Nos forramos todo lo que pudimos y nos fuimos. Este día madrugamos más de la cuenta, el día prometía ser largo.

De Gonzalo nos despedimos durante la noche porque el no se pegó el madrugón como nosotros, el se levantaría más tarde a esperar la grúa y subiría por carretera calentito e incomodo.

Nosotros hicimos los 60 kilómetros que separan Beni Tajite de Annoual, con una parada técnica en Talsint a echar gasolina. En Annoual hicimos el track que deberíamos haber hecho el primer día y además pudimos comprobar que hubieramos tardado muchísimo menos por ahí que no por el otro lado.

Para la subida teníamos pensado ir por Matarka, pero como es más largo, hacía mucho frío, habíamos tenido ya dos bajas, teníamos que llegar a Melilla y no estábamos repitiendo track (que al final no lo hicimos de bajada), decidimos ir por el Plateau de Rekkam pero al terminarlo, en vez de bajar a Guercif por Lamrija, decidimos bajar por el puerto de Debdoú y enlazar la carretera a Nador por Taourirt, más rápido.

En Taourirt paramos a Repostar y comer algo. Luis empezó a sacar comida, compramos unos panes y en mitad de la gasolinera nos pusimos a zampar. A todo esto, Freeman casi la lía parda y es que se puso a rellenar el aceite de la moto, la arrancó sin poner el tapón y llenó TODO de aceite.

Después de esto recorrimos la distancia que nos separaba hasta Nador. allí nos encontramos con Jorquer y Gonzalo que empujaron sus motos hasta la frontera donde nos pusimos a la cola.

Después de las típicas discusiones con los buscavidas de la frontera, finalmente pasamos la frontera. Ya estábamos de nuevo en España.

En Melilla, buscamos un hotel, aparcamos las motos rotas en la calle, ¿quién se las iba a llevar? el resto en un parking junto al hotel, luego nos duchamos y nos fuimos a cenar algo diferente a un tagine. Después de muchas cervecitas nos fuimos a dormir.

Al día siguiente nos levantamos cada uno a nuestro aire, fuimos desayunando en la planta alta del hotel y fuimos apareciendo. El barco salía a medio día asi que nos fuimos a tomar unas cañas a la plaza que había junto al hotel. Comimos algo y luego ya empezamos a recoger y cargar las motos para ir a embarcar.

Gonzalo y Jorquer fueron al puerto a remolque. De hecho, ya dentro del puerto casi nos multa la guardia civil, precisamente, en el momento de embarcar, surrealista.

Y hasta aquí ha llegado la crónica. Algunos detalles se han quedado por el camino entre el año que ha pasado desde que hicimos este viaje hasta que me ha dado por escribirla, pero espero que la halláis disfrutado al menos casi tanto como yo al ver las fotos y acordarme de el viaje.

8 respuestas a “Raid por Marruecos 2017”

  1. Luis Francisco Cantero Garcia dice:

    Muy bien poeta, unos apuntes yo no me he perdido nunca ja ja.
    Suelo hacer un camino distinto ja ja y sobretodo no era plan de dejar a Marcelo solo.

  2. Javier dice:

    Un placer leer tus crónicas Jaime, lo disfruto tanto como si estuviera enganchado a alguna buena serie. Ya cogí alguno de tus tracks cuando bajé a Marruecos en 2017, y con tu permiso volveré a apoyarme en tus experiencias si bajamos en marzo del año que viene, mirando bien el camino a elegir, porque yo sólo tengo una gorda muy gorda, GS 1200 adv, y tengo ya la experiencia de haberme metido en fregaos demasiado grandes para ella. Un abrazo,

  3. Tienes razón, en su defensa debo decir que Luis buscaba nuevos tracks. Desde luego iba navegando, sin cartografía ni nada y le perdimos nosotros a él.

  4. Pregunta en los tracks que tengas dudas, que siempre hay alternativa. Esta ruta tuvo bastante arena, pero factible siempre con cualquier moto. Si quieres disfrutar con la gorda, de verdad, prueba Antiatlas. Un saludo y gracias por los comentarios!

  5. JAVIER MONJE MARTINEZ dice:

    Que maravilla de crónica y al leerla me dan más ganas de cumplir el sueño de bajar a Marruecos. Muchas gracias por compartir

  6. Viajar a Marruecos no debería ser un sueño, esta al alcance de todos! Un saludo!

  7. Justi dice:

    Hola! Me ha encantado la crónica, y las estupendas fotos. Gracias por compartirlas! Una pregunta, el equipaje que llevabais es sólo el que aparece en las fotos? Parece poco. Me lo puedes explicar? Gracias! Un saludo!

  8. Lo justo y necesario, y sobró ropa. La ropa de moto en una semana es siempre la misma, las medias/calcetines que usas se lavan los días que se llega pronto y se secan, lo mismo con las camisetas técnicas. Muda para despues de la moto zapatillas, pantalon, bañador, chanclas, zapatillas, sudadera, etc, saco de dormir pequeño, aseo, mini toalla, y poco más. La moto llevaba muses por lo que cámaras y desmontables no llevé. recambio necesario y herramienta va debajo del asiento.

    Un saludo!

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